El cerebro erótico: rutas neurales de amor y sexo
Cito un párrafo que me ha llamado la atención de un tema que estoy estudiando sobre Motivación y Emoción...
El confort agradable de la compañía y la percepción de seguridad que proporcionan los lazos individuales y grupales, en hombres y mujeres, podrían estar en función, por tanto, del baño de opiáceos autosecretados que reciben algunos circuitos reguladores del estado de ánimo. Es sabido que de los demás, de las otras personas (y especialmente de los más allegados), extraemos una buena parte de la confianza que tenemos en nosotros mismos. La alimentación de esos resortes de pertenencia afectiva parece que depende, en definitiva, del suministro de neurohormonas, porque aquellos experimentos indican que los opiáceos no únicamente atemperan el dolor, sino que proporcionan serenidad y compenetración con la gente que nos rodea. En todos los que han establecido una red sólida de dependencias afectivas, los opioides cerebrales y otras sustancias junto a ellos, actúan como un bálsamo para amortiguar las cornadas de la vida.
Saludos!
